Andreas Mayr es un misionero alemán que ha dedicado su vida a llevar la esperanza del evangelio a las personas más olvidadas de El Salvador — privados de libertad, niños necesitados y los pobres.
Movido por las palabras de Jesús en Mateo 25 — “Estuve en la cárcel y me visitaste” — Andreas comenzó a entrar en las prisiones de El Salvador cuando pocos se atrevían a hacerlo. Lo que encontró fue una gran cosecha espiritual: corazones hambrientos, familias quebrantadas en busca de esperanza y un pueblo dispuesto a escuchar el evangelio.
Hoy, bajo su liderazgo, la misión ha distribuido miles de Biblias, ha bautizado a decenas de privados de libertad, ha formado coros de niños fuera de los muros de las prisiones y ha enviado contenedores llenos de suministros médicos y de higiene.
Andreas trabaja de manera independiente con total transparencia y responsabilidad, junto a iglesias locales y creyentes comprometidos en El Salvador.